Vida Digital

Hoy sonicus se ha levantado media hora antes de lo habitual, a las siete y media, para comprobar que la película que se estaba descargando de internet lo había hecho correctamente. Se la está bajando de una web extranjera porque en España la ‘pelí’ todavía no ha sido estrenada. Él sabe que eso no esta bien, pero es excitante saber que va a poder ver antes que nadie la anunciada película. Una vez descargada la graba en un CD y se la lleva al instituto, sabe que todos van a alucinar.

Cuando lo comenta en clase sus compañeros le preguntan que de donde la ha sacado, sonicus les recuerda que en internet no hay información ni descarga que se le resista. Han quedado en pegarle un vistazo a la ‘peli’ en la cafetería a la hora del almuerzo, uno de sus amigos ha traído el portátil de su padre y podrán verla. Las clases pasan con la monotonía y parsimonia habituales hasta que llega la hora esperada y salen corriendo para ganar un poco de tiempo.

Impresionante, tal y como esperaban la película se sale, es la segunda parte de una trilogía y no tiene desperdicio. Durante el resto del día no dejan de hablar de la misma y comentar que irán al estreno porque al fin y al cabo en el cine será mucho más espectacular. También hablan del último videojuego de moda y discuten sobre si son mejores los videojuegos en PC o en videoconsola. La mayoría no tienen dudas, las videoconsolas son mejores para jugar, otra cosa es la ventaja del PC que permite mucho más que jugar, eso lo tienen todos claro.

Al mediodía, sonicus llega a casa y se mete en su cuarto para dejar a su ordenador haciendo una copia de la película para uno de sus amigos mientras come. Cuando acaba de comer coge la copia y aprovecha para comprobar su correo electrónico, tiene un par de correos interesantes aparte del dichoso spam y publicidad no solicitada. Un email es de una amiga que conoció por internet jugando al trivial en el ICQ, es una tía genial, el otro de un compañero del equipo de fútbol sala en el que juega, le comenta que el viernes por la noche tienen partido, al leerlo le envía un SMS confirmándole que si que irá.

Por la tarde las clases se hacen aún más pesadas si cabe. Además, hoy tiene que entregar un trabajo sobre la historia de su ciudad. Por suerte, la tarde anterior encontró un par de sitios en internet con información más que suficiente por lo que tan solo tuvo que sintetizar un par de textos y poco más. Poco a poco se acerca el final de las clases, y sonicus esta deseando que terminen. Para él la tarde y noche son lo mejor del día, y como casi siempre esa tarde la tiene más que ocupada.

Manifiesto de intenciones

Aprendiz de todo y maestro de nada. Así es como me siento en muchas ocasiones y como me sentí en el momento de iniciar este blog y otros que por falta de tiempo y dedicación se quedaron por el camino. La creación de este mi nuevo blog ha sido una casualidad. Hace un par de días conocí a una persona que me habló de este sistema de blogs, ella lo empezó a utilizar no hace mucho tampoco y tiene un blog en ciernes que promete (El ladrón de bicicletas). Después de echarle un vistazo pensé, ‘Venga Félix, esta vez puedes intentar crear algo interesante’

El problema vino cuando me planteé la temática del blog. Tengo muchas inquietudes, unas mas formadas como el ajedrez o el marketing, y otras (la gran mayoría) con un nivel mas bien cortito como pueden ser la historia, la fotografía, la filosofía, sociedad, viajar o internet, por citar las primeras que me vienen a la cabeza. Además tengo escritos algunos artículos de opinión y reflexiones por aquí y por allá que me gustaría centralizar en algún sitio.

Conclusión, no hay temática :). Primero porque no tengo los conocimientos suficientes, y segundo porque no es la idea que tengo en mente respecto a lo que me apetece que sea mi blog.

Y es que soy un principiante con ganas de aprender en esto de los blogs, de momento beberé de muchas fuentes e intentaré hacer un blog entretenido. Sin ningún tipo de pretensión, mas bien un blog de iniciación. Mientras tanto me fijaré en los grandes blogs que ya hay en la red para coger ideas. Y sobre todo intentaré ser constante en mis publicaciones a pesar de mi poco tiempo libre, porque creo que tener este blog me puede ayudar a mejorar a nivel cultural y personal. Y si además comparto inquietudes con otros blogeros, pues mejor que mejor.

¿Estudias o trabajas?

(2-Enero-2006) Este es un artículo que escribí hace mas de un año para una revista local, lo vuelvo a publicar aquí porque al releerlo me ha hecho gracia sobre todo una cosa, y es que hago referencia a una carrera, filología hispánica, que precisamente Alberto Noguera ha estudiado. Y como últimamente estamos hablando de este tema pues me ha parecido interesante citarlo.

Hay que ver como está el patio en cuanto a estudios universitarios se refiere. Parece ser que hoy en día aquel que no tiene carrera universitaria no es nadie. Y lo más gracioso de todo es que después esa carrera apenas te asegura un trabajo digno. ¿Qué esta pasando señores?

Ciertos estudios indican que un número elevado de universitarios en un país no aseguran el progreso del mismo, y eso lo puede constatar por desgracia España que es uno de los países europeos con mas estudiantes en las universidades y que hace poco ha aparecido en los últimos puestos de todas las clasificaciones que se realizan sobre tecnologías de la información.

¿Cual es el problema? El problema es que la universidad está masificada y despersonalizada. En la mayoría de carreras los estudiantes se agolpan en clase, engullen apuntes y materias enrevesadas y hacen los exámenes correspondientes. Los jóvenes carecen de seguimiento alguno por parte de profesores y en muchas ocasiones se sienten desangelados. Y llega el día en que unos más pronto y otros mas tarde acaban la carrera y reciben un título universitario. Y de repente salen a la calle creyendo llevar un pan debajo del brazo y se preguntan ¿y ahora que?

Y la respuesta es que ahora a volver a empezar, la mayoría de los conocimientos adquiridos ya sean de ciencias o letras van a servir de poco en el mundo real y seguramente se tendrá que empezar desde cero. La única solución que veo a esto pasa por los padres y educadores. Ya he hecho referencia a ellos en otras ocasiones pero es que es así, a ciertas edades un joven no puede tomar ciertas decisiones porque el estrés de los estudios y el día a día no le dejan pensar con claridad. Alguien les debe ayudar a decidir su futuro, a conocer sus aptitudes y despejar sus dudas. Si alguien les ayuda tal vez más de uno descubra que la universidad no es la solución a su futuro y se sienta mas a gusto desarrollando alguna profesión ‘de toda la vida’.

Creo que un estudiante debe ser consciente de que el objetivo de todos sus estudios no es otro que trabajar. Y a ser posible trabajar en algo relacionado con lo que ha estudiado. Parece de Perogrullo pero muchos jóvenes nunca se han planteado cosas como ¿Dónde quiero trabajar de mayor? ¿Por qué estoy estudiando filología hispánica? ¿Cuál es la oferta laboral en tal o cual carrera? Yo aconsejo a los jovenes de hoy que se pregunten estas cosas ahora, mañana puede ser tarde.

Nuestra sociedad ¿Tiene futuro?

(24-12-2005) Sigo pensando igual que hace dos años, hoy mismo viendo las noticias de Antena 3, me ha parecido lamentable ver como mostraban un reportaje donde los ricachones de Madrid hacían cola de buena mañana (desde las siete) para comprar angulas a 890€ el kilo. Todo era jolgorio y alegría, y los billetes gordos aparecian por doquier. En una entrevista a uno de ellos este señor decía: “Es que la Navidad sin angulas y centollos no es lo mismo”. Este tipo de cosas de verás que me hace sentir mal. ¿Que sensibilidad tiene esta cadena con todo esa gente que dificilmente llegan a final de mes con un sueldo equivalente al kilo de angulas? ¿Tal vez insinuan que esa gente no puede ser feliz?

Cada vez que me siento delante del televisor no hay día que no me sorprenda algún anuncio que me haga sentir mal. Por ejemplo, los anuncios de la vuelta al ‘cole’ incitando a las familias a comprar de todo. ¿Por qué? ¿Por qué tiene la gente que pasar por el aro? Toda esa publicidad intenta hacer sentir a padres y niños mal. Te están diciendo: ‘Si no compras todo esto serás una persona desgraciada’. No se hasta que punto esta incitación al consumo nos hace bien. Hay que comprar lo justo y necesario.

La sociedad esta perdiendo muchos enteros si sigue por el camino del consumismo incontrolado. Y debería empezar a cambiar ya, porque llegará un momento en que no sabremos que es lo realmente importante. Se está produciendo una pérdida de valores alarmante y las nuevas generaciones empiezan a no saber diferenciar lo que esta bien de lo que está mal. Para evitar esto los padres y educadores son los primeros que deberían aplicarse el cuento.

Un padre no es mejor padre por darle a un hijo todo aquello que le pida. Un padre es un buen padre si deja que su hijo se esfuerce por conseguir las cosas y siempre que lo crea necesario le diga ‘no’. Porque si llega el final de curso y se le regala al hijo la bicicleta prometida a pesar de no haber conseguido los objetivos ese niño empezará a no saber valorar las cosas. Y siendo un poco más estricto, no es necesario prometer una bicicleta, porque la obligación de un niño es aprobar sus exámenes. Y solo al final de curso y cuando el niño halla demostrado su esfuerzo, con mejores o peores resultados, el padre deberá decidir recompensarle.

Los niños que crecen sin responsabilidades y con recompensas inmerecidas de mayores son desgraciados porque esperan en todos los ámbitos de su vida reconocimiento por lo que hacen, sin pararse a pensar que tan solo deben hacerlo porque es su obligación. Si desde pequeño se le inculcan a un niño valores como el trabajo y el sacrificio (comedido por supuesto) de mayores serán personas capaces de asumir sus responsabilidades sin traumas y con seguridad en si mismos.

Debemos reconducir nuestra sociedad y establecer de nuevo valores como son el trabajo, la familia, la educación, el respeto y tantos otros que parece ser que se están perdiendo. Y a partir de ahí puede venir todo lo demás: diversión, viajes, consumo y todo aquello que nos ayude a alejarnos de la realidad y disfrutar o descansar.

Mundo desequilibrado

(20-12-2005) Primero de una serie de artículos sobre sociedad que he escrito en los últimos años y que quiero agrupar en este blog. Creo que la gran mayoría se mantienen frescos. Los publico con su fecha original.

En esta época navideña parece que uno se fije más en los temas sociales con el afán de poder ayudar aunque solo sea un poco. Y ayer precisamente, día de Navidad, me llamó la atención un reportaje en televisión que explicaba como en un poblado del sureste de África se habían reunido todos sus habitantes para decidir si empezaban a utilizar un arado que había llegado a sus manos para realizar sus labores agrícolas.

Es increíble! ¿Esta gente y yo vivimos en el mismo mundo? ¿Al oír esta noticia no pude más que sentirme mal y sentir vergüenza ajena? ¿Como puede ser que esta gente todavía no tenga un equipamiento básico de labranza como es un arado? Los animales se les han muerto casi todos debido a sequías y plagas y carecen de recursos para poder comprar y criar nuevos animales. Su única fuente de riqueza es la cosecha que recogen cada año y debido a que hacen todo a mano pues no le sacan a la tierra ni una mínima parte de su partido. Y esta es la pescadilla que se muerde la cola.

En este situación yo me pregunto, ¿cuantos arados habrá ahora mismo en España muriéndose de risa en algún rincón? Y lo más ‘gracioso’ es que ya no se utilizan porque están totalmente anticuados y obsoletos debido a que hoy se utiliza maquinaria a motor mucho más avanzada. ¿Que nos costaría reunir todos estos útiles de labranza y enviarlos a distintas partes de África? Supongo que deben haber ONG’s que puedan realizar esta labor y que de hecho estén haciendo algo al respecto. Soy consciente de que la labor social de este tipo en España es un ejemplo para todo el mundo.

Pero claro, mientras que estas gentes dispongan de tan pocos medios en este mundo tan globalizado y competitivo nunca van a tener la posibilidad de progresar y con ellos progresar todos. Porque en nuestro mundo vamos todos subidos en el mismo carro y en España no podemos pensar que estamos bien cuando a doscientos kilómetros de nuestra costa en Argelia todavía están en guerra. Y en total son más de veinte las guerras activas en todo el mundo, la mitad en África.

Quitémonos la venda de los ojos. El primer objetivo de todos nosotros debe ser desear la paz en todo el mundo. La paz es la base del progreso de todo pueblo. A partir de ahí deberemos ayudar a los pueblos pobres a avanzar y desarrollarse. Desde aquí rompo una lanza a favor de la entrega del 0,7% de nuestro PIB para los países pobres. Y una vez consigamos que cada zona del mundo sea autosuficiente se acabarán las desigualdades y éxodos.