Alzira o la negación del deporte

Desconozco si pasará también en otras ciudades, aunque lo digo casi en tono irónico porque en España nunca ha habido promoción real del deporte en general, el caso es que vivo en una ciudad donde la práctica del deporte se hace casi imposible. La ciudad es Alzira, situada a 40km de Valencia.

Es algo que nunca he entendido y que me produce vergüenza ajena cada vez que lo pienso o peor aún, cada vez que lo vivo en mis propias carnes. Alzira es una ciudad de 45000 habitantes, es la capital de la comarca, La Ribera Alta del Jucar, pero no dispone de unas mínimas instalaciones deportivas públicas para sus ciudadanos.

Durante años he practicado varios deportes: footing, futbol sala, tenis, squash,… y siempre he acabado desplazándome a algún pueblo o ciudad de los alrededores. En Algemesi, ciudad vecina con la mitad de habitantes, disponen de un polideportivo con 2 pistas de basquet, 4 pistas de tenis, 4 pistas de squash, 2 pistas de futbol sala, 1 campo de futbol, una pista de atletismo, una pista de cross de 2 km, un gimnasio, 10 vestuarios, y seguro que me dejo algo. Son unas instalaciones al aire libre ejemplares y con precios populares. Esas instalaciones te incitan a practicar deporte, son una bendición. Otros pueblos mas pequeños de los alrededores como Carcaixent, La Pobla Llarga, Benicull, etc. disponen de polideportivo público al aire libre con varias pistas.

Pero en Alzira no disponemos ni de una pista de tenis pública, ni de una pista de squash, ni pista de cross, ni pistas de basquet, y no sigo. Para jugar a tenis o hacer footing casi siempre voy a Algemesi, y alguna vez a Carcaixent o Pobla Llarga. ¿Para que unas instalaciones deportivas? ¡¡¡Si no dejan beneficio al ayuntamiento!!!

Me parece lamentable que nuestros politicos de Alzira tan solo se preocupen de los pelotazos inmobiliarios, y sigan aprobando la construcción de cantidades ingentes de pisos que no se a quién se van a vender. La viabilidad de los últimos proyectos inmobiliarios de mi ciudad la veo casi imposible. Por ejemplo, en una nueva zona llamada Tulell creo que han proyectado la construcción de 5000 viviendas, pero debo estar equivocado porque es una burrada. ¿Quién va a comprar tanta vivienda? ¿Vamos a recibir una invasión? Hay además otros proyectos a punto de construirse, ya veremos, pero pintan mal.

Dicen ahora que en la nueva zona Tulell hay proyectado un polideportivo al aire libre, pero después de revisar el proyecto no he podido sino quedarme pasmado al ver que solo han proyectado una pista de cross, ¡¡aleluya!!, el resto son dos campos de futbol para la U.D.Alzira y un campo de rugbi para el equipo de la ciudad. Ni tenis, ni futbol sala, ni squash, ni basquet, ni nada de nada. ¿Quien ha proyectado esto? ¿Alguien ha hecho un estudio de las necesidades reales de la población?

Parece que en mi ayuntamiento no hay nadie que practique deporte o piense que el deporte hace bien a la población. Mejor es quedarse en casa haciendo tripita o irse de comilona. Para ellos el deporte es secundario, no merece especial atención. En los plenos no hacen muchos comentarios al respecto, mejor hablan de ladrillos, que así todos ricos en poco tiempo. Deben pensar que quien quiera practicar deporte que se busque la vida.

Me imagino la cantidad de personas que queriendo practicar algún deporte se quedan en casa ante la falta de instalaciones, y se me revuelve el estómago, es vergonzoso.

Me imagino mi cuidad dentro de cincuenta años, y sueño que estará llena de zonas verdes e instalaciones donde poder pasear y practicar deporte, llena de gente sana y deportista. Ni por asomo quiero soñar con una mole de hormigon y acero, con zonas urbanizadas deshabitadas y con gentes sedentarias. Y es que los sueños, sueños son.

Momentos felices

Hace unos días estuve en Valencia viendo Las Fallas, en mi caso lo hago todos los años porque vivo a cuarenta kilómetros de la capital. En mi ciudad Alzira también hay fallas, unas treinta y cinco. Pero se dice que las fallas en los pueblos son para los falleros. Valencia es otra cosa.

Fui con unos amigos, en tren. Ni que decir tiene que son espectaculares, yo las considero la máxima representación del arte valenciano. Además, la multitud de gente que se agolpa en las calles junto con falleros y falleras, y las bandas de música de cada falla que no dejan de tocar día y noche, y los puestos ambulantes de churros y buñuelos con chocolate calentito, hacen de Valencia un sitio acogedor y lleno de vida.

Pero del viaje a Valencia hay una cosa, un momento, que me llamo en especial la atención y que se me quedó marcado. Fue en el viaje de vuelta de Valencia, el tren de cercanías iba a tope como suele ser habitual en esa época. En cuanto el tren llegó se llenó, de hecho la gente que lo esperábamos apenas dejamos salir a los que llegaban ante la idea de quedarnos sin sitio donde sentarnos.

El caso es que una vez sentados vi que delante de mi se había sentado un niño de unos ocho años a la izquierda y una mujer mayor a su derecha. Estaban frente a mí, en los típicos compartimentos de cuatro asientos. A mi izquierda iba un amigo. Pronto observe que junto a la mujer se encontraba su esposo de pie. Era un hombre de unas sesenta y tantos. Mayor, que no viejo, porque hoy en día a esas edades las personas están que da gusto verlas.

Por un momento pensé en cederle mi asiento al hombre, pero al final no lo hice, sobre todo porque pensé que el chaval pequeño, que debía ser su nieto, era quién se lo debía ceder, tampoco quería hacer el primo y tenía los pies molidos. Así que el señor se quedo ahí de pie cogido de la mano de se esposa con cara de cansancio. Mientras el chaval parecía pasar del asunto.

De repente vi como la mujer le besaba la mano a su marido, y me llamo la atención porque no suele ser habitual ver estos gestos de cariño público entre las personas mayores. Acto seguido se acerco un hombre joven y llamó al niño, era su padre, le dijo que se levantara y dejase su sitio al hombre mayor. Ahí me di cuenta de que el chaval no era familiar de estos señores y que simplemente ante la marabunta que había habido al subir al tren había llegado a parar a ese asiento. Y sus padres habían quedado en unos asientos mas adelante.

El caso es que el niño se levanto y el hombre mayor ocupó su lugar. Aquí yo puse un poco cara de remordimiento por no haberle cedido el sitio antes, pero él simplemente hizo un comentario diciendo que ahora estaba mas a gusto. Era un matrimonio valenciano, de los que acostumbra a hablar en valenciano, su lengua materna, sencillo, que viven tranquilos y en algún pueblo como Xátiva o La Pobla Llarga.

La señora, al tenerlo a su lado, se recostó en su brazo y lo abrazo fuerte. Él mantenía el semblante serio, pero con un gesto de pena, de impotencia. De repente a la mujer se le escapo una lágrima y cerró los ojos. Creo que era una lágrima de alegría, y al mismo tiempo de tristeza, de melancolía. Me dio la sensación de que pensaba en lo bonito que había sido ese día junto a su marido viendo Las Fallas de Valencia, y mucho me temo que eran sus últimas fallas juntos. Tal vez el hombre padecía algún tipo de enfermedad. Es posible, porque tenía un semblante muy estresado, no habitual en estas personas mayores que ya lo tienen todo hecho, era el rostro de una persona que sufre de algo y nunca tiene un segundo para descansar.

En ese momento el tren indicaba por megafonía la llegada a mi ciudad, que sigue siendo un pueblo en cuanto a costumbres, me levante y me despedí con un tímido ‘bona nit’ porque ya era de noche. Espero que esa señora pueda seguir siendo feliz durante mucho tiempo.

Ajedrez o Victoria (IV)

El mismo año que empecé a ir al instituto me hice socio del Club Ajedrez Alzira. Nos apuntamos varios alumnos del colegio, recuerdo que aparte de mi también lo hicieron Ángel, Raúl, Miguel Ángel y algún otro. Ese mismo día también se hicieron socios del club Fontana y José Antonio. A estos los conocí durante mi permanencia en el club, pero aún recuerdo como el día en cuestión casi tropezamos al entrar por la puerta del edificio de La Gallera, que es donde por entonces se encontraban las instalaciones del Club de ajedrez.

Es curioso, los que fuimos a posteriori la nueva generación del club de ajedrez coincidimos y casi tropezamos el mismo día y hora entrando por la puerta, casualidades difíciles de explicar. Pablo, otro compañero del colegio, resulta que era socio del club hacia un tiempo, yo no lo sabía. Y el que también llevaba un tiempo en el club era Adell, que junto a Pablo eran las únicas promesas del club de ajedrez hasta entonces. Adell se convirtió pronto en compañero infatigable de batallas y gran rival.

En el club pronto empecé a ser un asiduo. El edificio de La Gallera era (y es) un edificio emblemático de Alzira, disponía de varios salones de estilo árabe preciosos, y las partidas de ajedrez se jugaban en uno de estos salones, un salón circular, con las paredes recubiertas de cerámica árabe y lleno de mesas de hierro forjado pintado de negro cubiertas por una losa circular de mármol blanco. Siempre que entraba en el salón podía observar una nube de humo que hacía el lugar más entrañable y acogedor, aunque poco saludable. En este salón otros socios de La Gallera jugaban al tute o al póquer. Recuerdo que había mucho ricachón por la sala y si bien yo no me enteraba de nada, me contaron historias de partidas de póquer donde se habían jugado el coche, la casa, y hasta la mujer.

Pero yo iba a lo mío, con mis doce, trece y más años pase allí un periodo de mi vida donde disfrute a rabiar. Jugué innumerables partidas con los veteranos del club. El señor Boluda y el señor Alonso fueron duros rivales durante mucho tiempo. Los dos eran unos fenómenos. El señor Boluda tuvo durante muchos años un bar donde se formo un gran equipo de ajedrez, el club Hilaturas Presencia, donde precisamente empezó a jugar Josep, y que fue durante años el equipo rival del Club Ajedrez Alzira. Con el tiempo ambos clubs se fusionaron. El señor Boluda era un gran aficionado al ajedrez y en sus años mozos consiguió algunos logros importantes como jugador. Por su parte, el señor Alonso también era propietario de un bar-restaurante, pero este en el centro de Alzira y con más caché. Pasado un tiempo conocí ambos bares, el del señor Boluda porque estaba cerca de mi casa, y aunque por entonces ya lo había traspasado me pasé por allí alguna vez. El del señor Alonso lo conocí y visité porque fui varias veces a jugar al ajedrez allí.

Pasé tardes completas en el club perdiendo una partida tras otra a manos del señor Boluda, Alonso y otros. Había un hombre mayor que también era durísimo, tendría unos setenta años, llevaba un audífono, y vestía gorra. Era un luchador nato y guardo un entrañable recuerdo de él. Son tantas las personas nobles que he conocido jugando al ajedrez que seguro me dejaré muchas en el olvido. De algunas de ellas no recuerdo los nombres, y a muchas otras no las cito porque haría esto eterno. Pero la gran mayoría eran bellísimas personas, muy buena gente. Ahora que estoy recordando tiempos pasados, me doy cuenta de cuanto tengo que agradecerle a este ‘juego’.

Las maratones de ajedrez fueron continuas. El señor Boluda fumaba sin parar, pero mantenía la mirada fija en el tablero, tenía unos grandes conceptos tácticos, como todo jugador de café que se precie. Me pegaba unas palizas impresionantes. Y el señor Alonso era un figura, también fumaba como un carretero, pero este además cantaba, y lo hacía bien, mientras me pegaba manporrazos arriba y abajo en el tablero. Parece que fuera ayer, veo al señor Alonso como si ahora mismo estuviera cantándome “La mare de ueta” o algo así. Me enganche tanto a jugar, que incluso empecé a quedar el sábado por la mañana con ambos, señores Boluda y Alonso, para jugar en la parte de arriba del restaurante de este último. Era un restaurante tipo mesón, todo de madera, y con ventanales de medio punto, a mi me gustaba mucho. Ahora comprendo cuanto me apreciaron estas personas, creo que disfrutaban conmigo y yo con ellos.

Poco a poco empecé a jugar competiciones de todo tipo como campeonatos juveniles de la comarca, torneos individuales, el torneo de Reyes de Alzira, el campeonato social del club, etc. En este último torneo, el social, recuerdo una anécdota. Me enfrentaba con Clari, uno de los mejores jugadores del club, y durante los inicios de la partida le cacé una pieza, y entonces yo todo contento y lleno de satisfacción por el logro conseguido me levanté y le dije en perfecto valenciano (aunque yo hablaba castellano) ‘¡¡xua xua!!’, es decir, ‘¡¡juega juega!!’, lo cual escucharon el resto de jugadores, y enseguida vi como Clari se puso rojo como un tomate ante tamaña insolencia. El hecho es que la partida la acabé perdiendo, como era de esperar, pero estoy seguro que Clari aún recuerda mi frasecita.

También recuerdo mi primer campeonato juvenil entre jugadores del club. Quedé segundo, detrás de Fontana, y recibí como premio mi primer trofeo. Aún lo guardo, de hecho lo tengo ahora mismo aquí delante de mí, ‘Abril de 1986. Segundo juvenil’ ¡joder! ¡Como pasa el tiempo! También recuerdo como al llegar a casa mi padre en lugar de darme la enhorabuena me pregunto, ¿Quién ha ganado? Es algo que sigo sin entender, nunca recibí su apoyo sino para recordarme los fracasos y revolcarse en mi barro. Ese es un lastre que aunque superado, ha dejado una huella profunda en mi carácter. Siempre eche en falta un padre que me apoyara. Por contrapartida y como siempre suele pasar tuve y tengo una madre fuera de serie. Ni Edipo ni historias, ella es realmente una persona extraordinaria y con mucha historia que contar a sus espaldas.

Réquiem por un pato

Ayer de camino al trabajo me crucé con un pato, si, he dicho bien, un pato. Era un día lluvioso y gris, y el pato caminaba por medio de la calle completamente perdido y desorientado. No se bien como fue a parar allí, es algo que nunca había visto antes, un pato sobre el asfalto de una urbe está fuera de lugar.

Me llamó aún más la atención porque me hizo recordar el tema en boca de todos actualmente, la gripe aviar. Pero ver al pato no me causo ningún temor, al contrario, verlo tan desprotegido y saber lo que está pasando me hizo sentir más pena aún por él.

Un grupo de jovenzuelos que se dirigían al colegio al verlo comenzaron a jugar con él y a molestarlo, y el más listo de todos, el espabilado de turno, intentaba darle alguna patada. Por detrás escuchaba a otro descerebrado diciendo “Cógelo y lo llevamos a la puerta del colegio”. Estas cosas de veras que me ponen enfermo, ¿que tipo de educación reciben hoy en día estos niños? ¿Yo era igual a su edad? Creo que no. El civismo y la educación de las nuevas generaciones brillan por su ausencia, salvo excepciones claro está.

Habían también unos vecinos, unas personas mayores, que habían salido a la calle y miraban de malas maneras a estos jóvenes mientras se preguntaban lo mismo que yo, como había llegado a parar ese pato hasta ahí.

Mientras tanto, el pato, ajeno a todos nosotros, caminaba sin rumbo claro, desvalido, quizás se había descolgado de su bandada de patos, quizás estuviera herido en algún ala, y no sabía por donde ir. Espero que finalmente pudiera retomar el vuelo.

Pirámide poblacional de un país

Leyendo un artículo he llegado a la siguiente dirección donde se puede consultar la pirámide poblacional actual y a cincuenta años vista de cualquier país del mundo. Es interesante la opción ‘Dynamic’ que muestra una progresión visual de la pirámide en ciclos de cinco años. No se bien en que se basan para sacar estas estadísticas y supongo que lo importante son las tendencias que se pueden observar. Y me llama la atención la tendencia lógica, pero no por ello deja de ser sorprendente, de Africa y Asia hacia arriba y Europa hacia abajo. ¿Cuantos millones de habitantes tendrán África y Asia en 2050? ¿Esto es sostenible? Si se pasa por aquí alguien que pueda darme algo de luz en el asunto se lo agradecería.

Pirámides de población IDB (International DataBase)

Servicio de atención al cliente de informática

Basado en casos reales, yo me lo creo porque me han pasado cosas parecidas como informático.

Informático: ¿Qué ordenador tiene?
Cliente: Uno blanco.
(la del Santo Job)

Cliente: Hola. No puedo sacar el disquete de la disquetera.
Informático: ¿Ha intentado apretar el botón?
Cliente: Sí, claro, esta como pegado…
Informático: Eso no suena bien, tomaré nota
Cliente: No… espera… no había metido el disquete… esta
todavía en la mesa… lo siento.
(sin comentarios)

Informático: Haga clic sobre el icono de ‘Mi PC’, a la izquierda de
la pantalla.
Cliente: ¿Tu izquierda o mi izquierda?
(hay cada uno
que…)

Informático: Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
Cliente: Hola, no puedo imprimir.
Informático: Podría hacer click sobre “inicio” y …
Cliente: Escuche; no empiece con tecnicismos, no soy Bill Gates.
Maldita sea!
(y cada una…..)

Cliente: Hola, buenas tardes, soy Marta y no puedo imprimir, cada
vez quelo intento dice “No se encuentra impresora”. He cogido
incluso la impresora, la he colocado en frente del monitor pero
el ordenador todavía dice que no la puede encontrar.
(el mejor)

Cliente: Tengo problemas para imprimir en rojo
Informático: Tiene una impresora a color?
Cliente: Aaaaaaaah…. gracias!!
(el segundo mejor)

Informático: Qué hay en su monitor ahora mismo?
Cliente: Un osito de peluche que mi novio me compró en un
supermercado.
(Dios es
grande)

Informático: Ahora, pulse F8.
Cliente: No funciona.
Informático: Que hizo exactamente?
Cliente: Presionar la “F” ocho veces como me dijiste, pero no
ocurre nada.
(hay que ser tooontoooo)

Cliente: Mi teclado no quiere funcionar.
Informático: ¿Está seguro de que esta conectado?
Cliente: No lo sé. No alcanzo la parte de atrás.
Informático: coja el teclado, y dé diez pasos hacia atrás.
Cliente: OK
Informático: El teclado sigue con usted?
Cliente: Sí
Informático: Eso significa que el teclado no está conectado. ¿Hay
algún otro teclado?
Cliente: Sí, hay otro aquí. Andaaa,…. este si funciona!!
(el primo del anterior)

Informático: Tu password es ‘a’ minúscula de andamio, V mayúscula
de Victor, el número 7…
Cliente: 7 en mayúscula o minúscula?
(el tercer mejor)

Cliente:
no puedo conectarme a Internet
Informático: Está seguro de que esta utilizando el password
correcto?
Cliente: Si, estoy seguro, vi a un colega hacerlo.
Informático: Me puede decir cual era el password?
Cliente: 5 asteriscos.
( pa nota)

Cliente: Tengo un grave problema. Un amigo me puso un protector de
pantalla, pero cada vez que muevo el ratón desaparece….. (en
fin…)

La caída del muro de Berlín

Acabo de ver un documental sobre la caída del muro de Berlín. Creo que Berlín ha sido la ciudad más importante en la historia de la Europa del siglo XX. Esta ciudad fue duramente castigada en la segunda guerra mundial, y “el muro de la vergüenza” hizo que sus gentes también tuvieran que sufrir mucho durante la guerra fría.

Lo que mas me ha impresionado es que el muro fue construido durante casi treinta años por los gobiernos y sus políticas confrontadas, y lo derrumbaron las personas y su deseo de paz en un solo día. Desde su creación en Agosto de 1961, el muro pasó de ser una hilera de soldados y poco después una alambrada de púas, a convertirse con el paso del tiempo en uno de los muros más infranqueables y seguros que jamás haya construido la humanidad.

Y toda esa fortaleza inexpugnable que dividía en dos a lo indivisible, a una ciudad y a sus gentes, cayó de la noche a la mañana un 9 de Noviembre de 1989 por un simple error en un comunicado de Günter Schabowski, un dirigente de la Alemania Oriental. Este quiso decir que empezaba una etapa donde personas de la Alemania Oriental podían pasar a la parte Occidental siempre y cuando dispusieran de un visado o pasaporte especial.

Pero sus palabras “Ya no hay problema para atravesar el muro” desencadenaron un levantamiento de masas que ya nadie pudo parar, ni siquiera el propio gobierno ruso que dirigía la Alemania Oriental y donde el que era por entonces su presidente Mihail Gorbachov, tampoco puso mucho de su parte por evitar lo inevitable.

Me ha emocionado ver como el muro lo derrumbaron las personas, y como fue derrumbado al mismo tiempo por ambas partes. La gente llena de rabia, ilusión e incredulidad golpeaban el muro hasta acabar con él y al encontrarse con sus vecinos, entrelazaban sus manos como símbolo de victoria. Y cuando pasaban de un lado al otro se abrazaban unos a otros sin conocerse, en lo que se convirtió en uno de los episodios mas hermosos de la esperanza de libertad de las personas.

Viendo esto me vienen a la cabeza muchos interrogantes, ¿que sorpresas nos depara el siglo XXI a Europa? ¿Realmente se han acabado las guerras y muertes atroces? ¿O estamos viviendo una situación transitoria, como muchas otras, donde llegará de nuevo lo inevitable? ¿Realmente hemos madurado lo suficiente?

Frases de bellezas célebres

Las siguientes perlas en forma de frase han llegado a mis manos y aunque no he podido contrastar su veracidad, quién pudiera, os dejo disfrutar de ellas. Alguna no tiene desperdicio, yo me quedo con la de la candidata a Miss Chile 2001, si la anécdota fue cierta, es una de las frases mas disparatadas que haya escuchado nunca.

1) “El fumar mata y si te mueres, has perdido una parte muy importante de tu vida”

(Brooke Shields, entrevista para una campaña federal antitabaco, 1998)

2) ¿Si usted pudiera vivir para siempre, lo haría, y por que?

“Yo no viviría para siempre, porque no queríamos vivir para siempre, porque si se supusiera que debiéramos vivir para siempre, entonces viviríamos para siempre, pero no podemos vivir para siempre, que es por lo cual yo no viviría para siempre”

(Miss Alabama, concurso Miss América 1994)

3) “Yo nunca he fumado marihuana porque eso da celulitis”

(Valeria Mazza, Marzo 1998)

4) “Esa rastrera sinvergüenza merece ser matada a patadas por un asno… ¡Y yo soy justo la indicada para hacerlo!”

(Claudia Shiffer refiriéndose a Naomi Campbell, 1998)

5) “No he cometido ningún delito. Lo que hice fue no cumplir con la ley”

(Jennifer López al ser detenida junto con Puff Daddy)

6) “No es la contaminación la que esta dañando el ambiente. Son las impurezas en nuestro aire y en nuestra agua las que lo están haciendo”

(Pamela Anderson Lee, Feb.2000)

7) ¿A que personaje le gustaría conocer?

“Definitivamente me gustaría conocer a Lady Dy… Afortunadamente ya se murió”

(Candidata Alexia Zambrano, concurso Miss Colombia 2002)

8) Si hubiese un holocausto nuclear, ¿qué pareja elegiría Ud. en todo el mundo (hombre y mujer) para preservar y multiplicar la especie humana?

“Al Papa y a la Madre Teresa de Calcuta”

(Carolina Zuniga, candidata a Miss Chile 2001)

9) ¿Ud. cree que todas las bonitas son brutas?

“No, también hay feas que son brutas”

(París Hilton heredera del imperio hotelero Hilton)

10) ¿Qué lugar le gustaría viajar y porqué?

“A Roma, porque es la tierra donde nació nuestro Señor Jesucristo”

(Shakira)

11) ¿Qué música te gusta?

“La de los cds”

(Nicole Neumann para la fm hit)

Aparte del tono de humor de estas frases, querría hacer incapie en que muchas de las mujeres aquí citadas representan los iconos en que se fijan las jovencitas y jovencitos de nuestro tiempo. Definitivamente, algo falla en esta nuestra sociedad.

Ajedrez o Victoria (III)

El curso siguiente fue el último de la EGB y el primero en que empecé a conocer de verdad el sentido del ajedrez. Al poco tiempo de reanudarse las clases Josep empezó de nuevo a impartir sus clases de ajedrez y otra vez todos nos apuntamos al curso.

Josep es la persona a la que más debo en mi conocimiento del ajedrez, el tiempo que tuve la suerte de compartir con él me sirvió para sentar unas sólidas bases de análisis y entendimiento del juego. Fue una gran casualidad coincidir con él en el colegio. Él era profesor de educación infantil, y un gran ajedrecista. Durante su juventud había llegado a ser uno de los jugadores más prometedores de Valencia y ya había disputado varios campeonatos de España. Pero debido al poco apoyo que este deporte recibe en nuestro país, llego un momento en que decidió poner freno a su carrera ajedrecística en pos de acabar sus estudios y estabilizar su vida.

Pronto empecé a demostrar grandes progresos, las clases de Josep aumentaron el nivel de juego de todo el grupo. Cuando jugamos el torneo para decidir los componentes del equipo escolar quedé primero y Ángel fue segundo. Recuerdo que Pablo y Raúl completaban el equipo titular. Así que me convertí en el primer tablero del equipo.

Y de nuevo nos presentamos al torneo escolar de Alzira, allí estaban todos los equipos que el año anterior nos vapulearon y enviaron a casa pronto. Pero ese año cambiaron las cosas, fuimos campeones sin perder un solo encuentro. Increíble pero cierto, la escuela ajedrecística de Josep había crecido más rápido de lo esperado, y el mayor mérito de esta hazaña se lo debemos a él.

Ser campeones del torneo escolar de Alzira nos clasificó para disputar el campeonato provincial. En el provincial recuerdo que tuvimos un gran rival y a la postre campeón, un equipo de Alacuas, en el que jugaban Miguel Ángel Ferrer y Marcos Cisneros, mas tarde amigos y rivales en diversas competiciones. De hecho el destino me hizo coincidir de nuevo con Miguel Ángel en la universidad, cursando ingeniería informática, y hoy en día seguimos manteniendo una buena amistad. El colegio de Alacuas era un colegio ejemplar en cuanto a formación ajedrecística, era un colegio con gran tradición debido a personas como Ingles, si no recuerdo mal, que se desvivía por su práctica. Este colegio estaba acostumbrado a ganar y a ser cuna de futuros ajedrecistas valencianos.

Al final fuimos subcampeones escolares de Valencia detrás del Alacuas y ambos equipos nos clasificamos para la final autonómica, que se disputaría un mes mas tarde en Cheste. Recuerdo que en el colegio se nos felicito como héroes, estaba claro que un colegio público no estaba acostumbrado a semejantes hazañas.

Hasta la disputa del campeonato autonómico escolar Josep nos concentro varias veces en su casa para acelerar nuestra formación. Ahora veo claro como su entusiasmo superaba con creces el nuestro, si bien poco a poco consiguió transmitirlo a todos nosotros. Y su método de enseñanza si bien entonces me pareció muy duro, tengo que reconocer ahora que fue genial. Fue poco el tiempo que dedico a explicarnos aperturas, centro sus clases en la práctica del medio juego y sobre todo en los finales. Aprendí finales de todo tipo, de peones, de alfiles del mismo color, de alfiles de distinto color, posiciones de tablas, oposición, finales de torre, etc. Nos pasábamos horas y horas estudiando hasta llegar al punto del bloqueo mental, pero yo aguantaba estoicamente las clases, su entusiasmo me contagiaba, trasmitía sabiduría por todos los poros de su piel.

Mi progresión durante esos meses fue meteórica, si hubiese seguido recibiendo las clases de Josep estoy seguro de haber llegado en unos años a Maestro internacional e incluso Gran Maestro, estoy convencido. Era un preparador excepcional, digno del mejor ajedrecista. Pero por desgracia vivíamos en España y no en Rusia y ni su dedicación ni la mía pudieron orientarse en este sentido. Porque en España dedicarse al ajedrez significa malvivir. Tal vez si en lugar de pensar delante del tablero tuviésemos que lanzarnos las piezas o darles patadas sería un deporte mejor pagado.

Y llego el momento de disputar el campeonato escolar de la Comunidad Valenciana, que como he dicho fue en Cheste, en la ciudad universitaria, y donde estuvimos cuatro días concentrados. La historia volvió a repetirse, los equipos de Alicante y Castellón apenas nos plantearon resistencia y de nuevo nos disputamos el título con el equipo de Alacuas. El encuentro con ellos estuvo muy disputado, recuerdo que en mi partida con Ferrer llegue a disponer de cierta ventaja, pero finalmente perdí y también el equipo. Nada que objetar, reconozco que en ese momento eran el mejor equipo escolar.

De esta forma pasamos de ser un equipo local derrotado a las primeras de cambio a subcampeones escolares de la Comunidad Valenciana al año siguiente. Toda una proeza. En el colegio nos felicitaron por lo conseguido, a mi me entrevistaron en la radio y todo el equipo fue invitado por el concejal de Cultura del ayuntamiento en una comida donde nos hicieron entrega de varios regalos.

A los pocos días me llamaron de la Federación Valenciana de Ajedrez para formar parte de la selección valenciana de ajedrez que disputase el campeonato de España en Salou. El equipo lo formamos Miguel Ángel y marcos de Alacuas, un chaval de Elda y yo. Fue una gran experiencia. Estuvimos una semana viviendo a cuerpo de rey en un hotel, lo cual para unos chavales como nosotros era un lujazo. Y sobre todo recuerdo la convivencia, el hablar con andaluces, asturianos o gallegos fue muy divertido, y sus acentos eran motivo de broma.

Y en cuanto a resultado deportivo, yo jugué como tercer tablero. Recuerdo una anécdota muy graciosa, en un disputado encuentro con la selección de Andalucía tuvimos que aplazar una partida, la de Marcos, así que comimos rápido y nos subimos a una habitación a analizar la misma e intentar ver cual sería la mejor continuación, al final de los análisis concluimos que había una forma de ganar y todos quedamos muy satisfechos. Cuando Marcos volvió a la sala de juego y se sentó ante su rival para continuar la partida, vio como en el tablero su rival tenía un peón de torre que no habíamos tenido en cuenta a la hora de analizar. La cara de pasmo que se nos quedó a todos fue increíble. Finalmente la partida finalizó en tablas, y gracias.

Y finalmente concluimos terceros y por lo tanto medalla de bronce, a la entrega de premios acudió un responsable del Ministerio de Cultura que nos hizo entrega de la medalla y todos quedamos encantados de la vida con el logro obtenido. Yo volví mas ancho que largo a mi Alzira natal, donde se me volvió a entrevistar en la radio y salí en primera plana de los diarios locales como niño prodigio del ajedrez. Pero a mi todo eso me influyo más bien poco, seguí con mis cosas y mí día a día y el tiempo me dio la razón, porque estas cosas se olvidan pronto.

Una vez concluidos todos estos campeonatos Josep nos pregunto que pensábamos hacer en el futuro con respecto al ajedrez, ese año acabamos la EGB y cada uno tomaba un nuevo rumbo, la mayoría íbamos a estudiar el Bachillerato, y él seguiría como profesor del colegio. Entonces nos invito a acercarnos al Club de Ajedrez Alzira al cual pertenecía y donde pensaba que podríamos continuar nuestra carrera como ajedrecistas.

Nunca nadie ha influido tanto en mi concepción del ajedrez como lo hizo Josep, José Sampedro. Para mi es un ser excepcional que en su momento no dispuso de los medios suficientes para proyectar su carrera. A él debo agradecer mi mejora en capacidad de análisis y valoración posicional así como en la práctica de los finales. Le estaré eternamente agradecido por descubrirme un juego tan bello. Actualmente sigo manteniendo contacto con él a través del correo electrónico y quién sabe, tal vez algún día empecemos de nuevo a analizar partidas juntos, sería un placer para mi.

Tiempo, divino tesoro

Se me hace difícil disponer de tiempo libre que poder dedicar al blog. Además, coger el hábito de escribir no es fácil, y tener algo interesante que contar aún menos.

Respecto al tiempo, a mi los días se me hacen cortísimos, sobre todo durante estos últimos años. Dicen que entre mas ocupado está uno mas rápido se le pasa el tiempo, supongo que se referirán a ocupado en algo que te guste, porque cuando haces algo a desgana el tiempo se te hace eterno. Mi caso por suerte es el primero, me gusta mi trabajo.

Echando un vistazo atrás me doy cuenta de que han habido distintas ‘velocidades’ del tiempo en mi vida. Mi infancia pasó rápida, no recuerdo haberme aburrido mucho. Solo me aburría como una ostra algunos domingos por la tarde, que no sabía que hacer. Y también en verano, que nos teníamos que quedar en casa porque éramos pobres y los tres meses de verano se me hacían eternos. No tenía mucho que estudiar porque había aprobado todo y los cuadernos Santillana eran más de lo mismo. Solo algún cursillo de manualidades o similar hacían el tedio mas llevadero. Recuerdo que durante esos meses tenía mucho tiempo para pensar. Y una de las cosas que pensaba era como me gustaría que fuesen los veranos, los imaginaba en la playa, jugando con un montón de amigos y bañándome a todas horas. Es una cosa que siempre quise, unas vacaciones en la playa. Pero me tenía que conformar con la piscina municipal y la excursión algún domingo a la playa con mis padres y hermanos.

Aparte de eso, mi infancia fue divertida y pasó rápida. Todo cambio al final de la EGB, empecé a perder el contacto con los amigos de siempre. Mis antiguos amigos eran mucho mas divertidos que los nuevos. De pequeño siempre tuve como amigos a algunos gamberros de la clase, la verdad es que me llevaba bien con ellos, eran personas que me estimulaban intelectualmente, muy ocurrentes y con personalidad. Los nuevos amigos empezaban a ser la mayoría unos empollones y todo ese nuevo entorno de estudio y empolladas mil me resultaba bastante frustrante. Echaba de menos la libertad de los años pasados. Además, la adolescencia empezaba a hacer mella en mi personalidad y me llené de inseguridades.

Desde el fin de la EGB, pasando por la época del bachillerato y durante casi toda la carrera, me aburrí como una ostra. Me vi sometido a un sistema educativo caduco donde no se enseñaba a las personas a pensar y razonar, sino a acumular textos y fórmulas en la cabeza y vomitarlas en los exámenes. Creo haber olvidado más del 90% de lo aprendido. Esos fueron los años mas largos de mi vida, se me hicieron eternos. Anduve perdido la mayoría del tiempo atrapado entre la vorágine del día a día y lo que realmente pudiera querer. También eche de menos la ayuda de alguien que pudiese ayudarme a decidir mi futuro. Tal vez debí haberme parado en algún momento y replantear mi vida, pero en esas edades no tienes claro nada y yo simplemente me limité a cumplir el expediente y ir aprobando todo. No había tiempo para mucho más.

Durante esos años recuerdo haber tenido dos crisis de personalidad, fueron durante la época final del bachillerato. El estudio de la filosofía, entre ellos Platón y su “Mito de la Caverna” y Descartes y su “Discurso del método”, me hicieron pensar mucho sobre mi existencia, y ello me provocó ambas crisis que me dejaron en vela algunas noches. Reconozco que la filosofía ha sido una de las asignaturas que mas me han ayudado a formarme como persona, es la que más me ha hecho pensar.

La universidad también se me hizo muy aburrida y eterna. Solo los dos últimos años de carrera me resultaron mas cortos porque algunas materias eran interesantes, estábamos menos masificados y hice un buen grupo de amigos.

Y tras la universidad, empecé a trabajar, y aquí se empezó a acelerar todo. Primero en Valencia, después en mi Alzira natal, después en Barcelona, y de vuelta a Alzira trabajando en el nuevo hospital para una consultora de Madrid. Siempre como informático en alguna de sus variantes: programador, analista o administrador de bases de datos. Todos estos años pasaron rápido y tengo un buen recuerdo de ellos, empezaba a ver la luz.

Pero llego un momento en que de nuevo se me cruzaron los cables. Me di cuenta que tantos años de estudio y sacrificio solo me habían servido para tener un trabajo que me aburría muchísimo. Ganaba un sueldo que estaba bien, pero profesionalmente me sentía frustrado. En el trabajo que tenía era difícil escalar puestos y mi futuro era incierto, o bien seguía en el hospital de mi ciudad haciendo siempre lo mismo, o bien me iba a Madrid a intervenir en otros proyectos de mi empresa.

No lo tenía nada claro, en ese momento me surgió incluso la oportunidad de trabajar en una de las grandes consultoras que todos tenemos en mente. Vi una oferta para la cual mi perfil se adaptaba al dedillo, pero en ese momento también me surgió la oportunidad de crear una empresa junto a un excompañero de trabajo y amigo.

Hay una cosa que no he comentado nunca, y es mi apego a la familia, amigos y entorno en general. Soy de la opinión de que es mejor vivir con los tuyos y con una buena calidad de vida que tener una gran carrera profesional. Quizás mi condición humilde ha hecho que tenga mucho contacto de joven con mi familia y amigos, y eso después ha pesado mucho a la hora de valorar un cambio. La gente antiguamente emigraba para sobrevivir, y muchas veces emigraba toda la familia. Esos valores hoy se están perdiendo. Yo nunca he entendido el vivir en Madrid lejos de los tuyos, ya me pueden ofrecer el oro y el moro, pero no lo veo claro. En mi ciudad estoy muy bien, es una ciudad tranquila, tiene todo lo que puedas necesitar, con Internet y la prensa me informo de todo. Y el clima es una maravilla.

Y fue esta forma de pensar la que me llevo a la creación de una empresa. Creo que fue una de las decisiones mas acertadas de mi vida. La empresa va a cumplir ahora cuatro años, y no ha sido un camino de rosas, todo lo contrario. El sueldo se me redujo de golpe a la mitad, algunos meses incluso no cobramos. La idea inicial de negocio fue un auténtico fracaso y las pasamos canutas. Por el camino perdí a una persona a la cual quería mucho pero que no supo comprender ni aguantar mis problemas y neuras. Y no creía en mi proyecto de futuro. Además, la seguridad era nula, y los préstamos, sueldos, gastos, etc. había que pagarlos vendiéramos o no.

Pero toda esa incertidumbre, ese tener que decidir día a día, trabajar hasta largas horas de la noche, leer, formarme, pensar, equivocarme, acertar, me ha hecho sentirme mas vivo que nunca. Además, es ahora cuando he empezado a sentir que soy dueño de mi vida y de mis pasos. Nunca antes tuve esa sensación. La empresa empieza a consolidarse, parece que por fin hemos aprendido alguna lección. Aunque el camino es largo. Y la incertidumbre, lejos de amedrentarme, me llena de fuerzas e ilusión por superarme, por ser cada día mejor e intentar crear algo de lo que algún día pueda sentirme orgulloso.