Ajedrez o Victoria (IV)

Posted by Félix Mezcua on March 10th, 2006 filed in Ajedrez, Relatos

El mismo año que empecé a ir al instituto me hice socio del Club Ajedrez Alzira. Nos apuntamos varios alumnos del colegio, recuerdo que aparte de mi también lo hicieron Ángel, Raúl, Miguel Ángel y algún otro. Ese mismo día también se hicieron socios del club Fontana y José Antonio. A estos los conocí durante mi permanencia en el club, pero aún recuerdo como el día en cuestión casi tropezamos al entrar por la puerta del edificio de La Gallera, que es donde por entonces se encontraban las instalaciones del Club de ajedrez.

Es curioso, los que fuimos a posteriori la nueva generación del club de ajedrez coincidimos y casi tropezamos el mismo día y hora entrando por la puerta, casualidades difíciles de explicar. Pablo, otro compañero del colegio, resulta que era socio del club hacia un tiempo, yo no lo sabía. Y el que también llevaba un tiempo en el club era Adell, que junto a Pablo eran las únicas promesas del club de ajedrez hasta entonces. Adell se convirtió pronto en compañero infatigable de batallas y gran rival.

En el club pronto empecé a ser un asiduo. El edificio de La Gallera era (y es) un edificio emblemático de Alzira, disponía de varios salones de estilo árabe preciosos, y las partidas de ajedrez se jugaban en uno de estos salones, un salón circular, con las paredes recubiertas de cerámica árabe y lleno de mesas de hierro forjado pintado de negro cubiertas por una losa circular de mármol blanco. Siempre que entraba en el salón podía observar una nube de humo que hacía el lugar más entrañable y acogedor, aunque poco saludable. En este salón otros socios de La Gallera jugaban al tute o al póquer. Recuerdo que había mucho ricachón por la sala y si bien yo no me enteraba de nada, me contaron historias de partidas de póquer donde se habían jugado el coche, la casa, y hasta la mujer.

Pero yo iba a lo mío, con mis doce, trece y más años pase allí un periodo de mi vida donde disfrute a rabiar. Jugué innumerables partidas con los veteranos del club. El señor Boluda y el señor Alonso fueron duros rivales durante mucho tiempo. Los dos eran unos fenómenos. El señor Boluda tuvo durante muchos años un bar donde se formo un gran equipo de ajedrez, el club Hilaturas Presencia, donde precisamente empezó a jugar Josep, y que fue durante años el equipo rival del Club Ajedrez Alzira. Con el tiempo ambos clubs se fusionaron. El señor Boluda era un gran aficionado al ajedrez y en sus años mozos consiguió algunos logros importantes como jugador. Por su parte, el señor Alonso también era propietario de un bar-restaurante, pero este en el centro de Alzira y con más caché. Pasado un tiempo conocí ambos bares, el del señor Boluda porque estaba cerca de mi casa, y aunque por entonces ya lo había traspasado me pasé por allí alguna vez. El del señor Alonso lo conocí y visité porque fui varias veces a jugar al ajedrez allí.

Pasé tardes completas en el club perdiendo una partida tras otra a manos del señor Boluda, Alonso y otros. Había un hombre mayor que también era durísimo, tendría unos setenta años, llevaba un audífono, y vestía gorra. Era un luchador nato y guardo un entrañable recuerdo de él. Son tantas las personas nobles que he conocido jugando al ajedrez que seguro me dejaré muchas en el olvido. De algunas de ellas no recuerdo los nombres, y a muchas otras no las cito porque haría esto eterno. Pero la gran mayoría eran bellísimas personas, muy buena gente. Ahora que estoy recordando tiempos pasados, me doy cuenta de cuanto tengo que agradecerle a este ‘juego’.

Las maratones de ajedrez fueron continuas. El señor Boluda fumaba sin parar, pero mantenía la mirada fija en el tablero, tenía unos grandes conceptos tácticos, como todo jugador de café que se precie. Me pegaba unas palizas impresionantes. Y el señor Alonso era un figura, también fumaba como un carretero, pero este además cantaba, y lo hacía bien, mientras me pegaba manporrazos arriba y abajo en el tablero. Parece que fuera ayer, veo al señor Alonso como si ahora mismo estuviera cantándome “La mare de ueta” o algo así. Me enganche tanto a jugar, que incluso empecé a quedar el sábado por la mañana con ambos, señores Boluda y Alonso, para jugar en la parte de arriba del restaurante de este último. Era un restaurante tipo mesón, todo de madera, y con ventanales de medio punto, a mi me gustaba mucho. Ahora comprendo cuanto me apreciaron estas personas, creo que disfrutaban conmigo y yo con ellos.

Poco a poco empecé a jugar competiciones de todo tipo como campeonatos juveniles de la comarca, torneos individuales, el torneo de Reyes de Alzira, el campeonato social del club, etc. En este último torneo, el social, recuerdo una anécdota. Me enfrentaba con Clari, uno de los mejores jugadores del club, y durante los inicios de la partida le cacé una pieza, y entonces yo todo contento y lleno de satisfacción por el logro conseguido me levanté y le dije en perfecto valenciano (aunque yo hablaba castellano) ‘¡¡xua xua!!’, es decir, ‘¡¡juega juega!!’, lo cual escucharon el resto de jugadores, y enseguida vi como Clari se puso rojo como un tomate ante tamaña insolencia. El hecho es que la partida la acabé perdiendo, como era de esperar, pero estoy seguro que Clari aún recuerda mi frasecita.

También recuerdo mi primer campeonato juvenil entre jugadores del club. Quedé segundo, detrás de Fontana, y recibí como premio mi primer trofeo. Aún lo guardo, de hecho lo tengo ahora mismo aquí delante de mí, ‘Abril de 1986. Segundo juvenil’ ¡joder! ¡Como pasa el tiempo! También recuerdo como al llegar a casa mi padre en lugar de darme la enhorabuena me pregunto, ¿Quién ha ganado? Es algo que sigo sin entender, nunca recibí su apoyo sino para recordarme los fracasos y revolcarse en mi barro. Ese es un lastre que aunque superado, ha dejado una huella profunda en mi carácter. Siempre eche en falta un padre que me apoyara. Por contrapartida y como siempre suele pasar tuve y tengo una madre fuera de serie. Ni Edipo ni historias, ella es realmente una persona extraordinaria y con mucha historia que contar a sus espaldas.

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